La casa de los monos: Un lugar de visita obligada en Puerto Plata.
Bienvenido a Monkey Home. Me encantaría presentarte a nuestra familia Monkey Home.
Sigue con nosotros para conocer a todos los miembros de la familia y sus costumbres y su día a día.
Sea Empiezo con Lola, una hembra de mono ardilla de casi un año y medio. Este es el comienzo de Monkey Home.
LOLA
La historia de Lola es un ejemplo de resistencia. Confinada en una jaula diminuta en casa de una familia, no conocía la libertad. La familia la quería, pero el amor no bastaba para darle la vida que realmente necesitaba. Su mundo era pequeño, sus movimientos limitados y el espíritu juguetón con el que nació no tenía espacio para crecer. Entonces, un fatídico día, todo cambió. El dueño de Monkey Home decidió construirle un nuevo hogar y darle una nueva familia y amigos con los que jugar.
Pero la libertad, tal y como resultó, era desalentadora. Lola nunca había sabido correr, trepar o confiar. Los otros monos vieron sus dudas, su desconocimiento de sus costumbres. La apartaban, le quitaban la comida y la hacían sentir como una intrusa. Dos veces estuvo a punto de morir por enfermedad y dos veces los cuidadores del Hogar de los Monos la llevaron corriendo a Santiago, decididos a salvarle la vida. ¿Y Lola? Luchó, como siempre había hecho.
El tiempo ha pasado, y ahora, cuando visites Monkey Home, puede que la veas. Aún está aprendiendo, aún se está adaptando. Puedes reconocerla por su cola: a veces, cuando está nerviosa, se la muerde, un recuerdo del pasado que lleva consigo. Al principio, se escondía de los visitantes, insegura de sus intenciones. Pero ahora observa, estudia e incluso se atreve a acercarse. Aún no tiene un mejor amigo en el grupo, excepto Tanus, el orgulloso macho alfa que la vigila, un guardián silencioso en su viaje.
La historia de Lola es sólo una de las muchas de Monkey Home.
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